Opiniones

No pode, es mejor no hacer nada
Publicado en Opinion

No hay autoridad que no endose buena parte del cuidado de los bienes públicos a la ciudadanía, “Cuida Lo Que A Todos Nos Pertenece”. Y es muy cierto, calles, veredas, paraderos y cuanto mobiliario urbano existe, pertenece a todos y, por ende, a nadie, por lo que nadie puede dañarlos o intervenirlos, sin repararlos o sin la venia de la comunidad o de nuestros representantes, quienes deben velar por los bienes superiores que toda comunidad necesita y que cada vez demanda con más fuerza.


Por eso hay leyes y normativas que sancionan malas conductas urbanas, como por el rayado de paraderos de la locomoción colectiva y hasta el reemplazo o maltrato de la vegetación urbana.
Pero ¿qué pasa cuando es el municipio el que no cuida lo que ellos mismos dicen nos pertenece a todos? ¿Qué pasa cuando es el municipio quien ordena y paga la ejecución de podas y talas de árboles que “antes de”, no tenían más “defectos” que el follaje seco producto del invierno, la extensa sequía y el cambio climático? Y que “después de”, no muestran ni una sola evidencia o síntoma de daño por insectos, hongos o enfermedades, más allá de alguna herida provocada por la falta de educación de los mismos vecinos que dañan lo que creen es de ellos, por el sólo hecho de estar frente a sus casas.


A fines de este año, se desarrollará en Chile la COP25. Me pregunto ¿qué imagen daremos con nuestras ciudades desprovistas de árboles por culpa de malas decisiones de parte de nuestras autoridades? ¿Qué imagen dará Talca, que se quiere denominar la ciudad de los parques, si se presenta con árboles mutilados, carentes de follaje, deformes, ahuecados, con claras evidencias de malas prácticas de manejo? Se trata desde no considerar una adecuada mantención del alcorque o taza de plantación, hasta privilegiar el cuidado del césped, cuya mantención es tan costosa como demandante de agua, recurso este último cuyo despilfarro debiera encabezar la lista de delitos ambientales.
En diversas épocas del año se ve como cuadrillas provistas de motosierras, y no muchas medidas de seguridad, proceden a podar árboles, en un acto casi reflejo que no tiene ninguna relación con las necesidades de la comunidad y, menos, del ejemplar intervenido. No mejoran la forma, no potencian el follaje, no nada, solo despejan los cables. No niego que hoy la electricidad es uno de los servicios más indispensables de la sociedad, pero también lo es el aire puro o -bajo las circunstancias actuales- lo más limpio que se pueda.
Insto a los municipios a hacerse cargo de manera seria y profesional en lo que respecta al cuidado y mantención de los árboles de nuestras calles, lo que en este caso, es pedirles que mejor no hagan nada.


Christian Vidal Paiva,
Ingeniero Forestal
Director
Grupo de Acción Forestal

Publicado el 2019 Aug 14 por gaf en Opinion
Powered by CuteNews
GAF
XIII Congreso Latinoamericano de Estudiantes de Ciencias Forestales